miércoles, 18 de abril de 2012

Sultán y el misterio de las piramides. Por Antonio


El otro día Sultán, nuestra mascota viajera, estuvo en Egipto.

El mismo día que se iba se acordó que le dijeron que en una de las pirámides había un tesoro.

Él se puso muy, muy entusiasmado, ya que si lo encontraba se haría rico.

Al día siguiente se despertó muy temprano para ir allí.

Cuando llegó, se infiltró en un grupo turístico y cuando estaban dentro de la pirámide Sultán se fue para otro lado para ir hacia el tesoro. Primero se encontró un laberinto, pero como es un gato y salta muy bien lo pasó sin problemas, después vio que había unas hierbas hacia arriba grandes que impedían la vista, él que llevaba un machete cortó las hierbas y así pudo ver.

Y la ultima trampa y la más peligrosa para pasar hacia la sala del tesoro era unas hachas que se movían de arriba a abajo y había que averiguar que ritmo llevaban.

Sultán que era muy listo averiguó que el ritmo era un pasodoble y la superó.

¡¡POR FIN LLEGÓ A LA SALA DEL TESORO¡¡

Cuando entró a la sala estaba todo lleno de oro y más oro.

Sultán pensó una cosa y era que a pesar del esfuerzo que hizo para llegar aquí no servía de nada llevarse este oro ya que llevaba miles y miles de años, para que alguien llegara y lo moviera de sitio.

Sultán se quedó muy satisfecho porque había hecho una buena obra.


Aquí os dejo mi relato espero que os guste.

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