jueves, 19 de abril de 2012

SULTÁN Y EL OJO DDDE LONDRES. POR ARTURO

Era un día frío de primavera, en Londres, amaneció como siempre con una espesa niebla. Sultán se sorprendió al ver que desde su ventana el día anterior podía ver casi todo el río Támesis, y hoy en cambio no se veía nada. Decidió bajar a desayunar. Junto a él, en una mesa, había una señora muy entretenida escribiendo algo en un cuaderno. Al girarse, Sultán reconoció a la increíble y famosa escritora de novela policiaca, Agatha Christie. Sin pensárselo se acercó a ella y la saludó. Resultó ser una señora muy amable y agradable, que le informó a Sultán sobre su última novela “Asesinato en Mesopotamia”. Sultán le contó que le gustaría leerla sobre todo porque los niños de 5ºC
y él habían viajado a Turquía para ver la Mezquita de Solimán. Ahora Agatha estaba escribiendo una novela que transcurría en Londres y su genial inspector Hércules Poirot
descubriría algún interesante asesinato. Agatha le comentó a Sultán que lo mencionaría en algún capítulo. Sultán saltó de alegría. Los dos decidieron salir del hotel y caminar entre la niebla junto al London Eye. Un disparo ¡¡¡ Bang Bang !!! los sorprendió y Sultán y Agatha se escondieron. Era como un verdadero episodio de las famosas e interesantes novelas de ella. Pasados unos minutos salieron de su escondite. Vieron que al que habían intentado matar era el mismísimo Carlos de Inglaterra, que junto con sus dos escoltas paseaban también junto al London Eye. Sultán encontró junto al London Eye un guante con un pequeño escudo en el lado izquierdo, que el francotirarador había dejado olvidado. El príncipe Carlos le pidió a Agatha que lo investigara y ella aceptó. Ambos regresaron al hotel, buscaron en un libro de escudos y encontraron el escudo que pertenecía a una de las Universidades de Londres. Sultán le comentó a ella que ese guante debería ser de algún antiguo estudiante zurdo de esa universidad. Agatha consiguió un álbun con las fotos de los antiguos alumnos y fueron seleccionando los zurdos. Había 5: dos habían fallecido, otro estaba en el hospital con una rotura de fémur. Solo quedaban 2, pero ambos tenían coartada. Sultán sugirió a Agatha que comprobara si alguno tenia permiso de armas. Ella alucinó con la idea de Sultán y descubrió que solo uno la tenía. Le informaron al Príncipe Carlos sobre lo investigado , después de confirmarlo decidieron detenerlo por intento de asesinato. El hombre se declaró culpable, Agatha y Sultán se alegraron. Ella ya tenía su historia para su nueva novela, pero eso sí, decidió cambiar al famoso investigador, Hércules Poirot por Sultán, y decidió llamarla: “Sultán y el Ojo de Londres”.

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